De
acuerdo a Pew Research Center (2004), en el 2002 el 46% de personas hispanas tenían
la habilidad de hablar el español y el inglés. En menos tiempo de lo que
pensamos cerca de 60% de los hispanos serán bilingües. Después de entrevistar a la profesora Vanessa,
yo pude reflexionar sobre la importancia de la interacción social para aprender
una lengua y sobre el uso del español a través de los años.
Mi
compañera fue afortunada de aprender el inglés mientras escuchaba a sus hermanos
conversar e interactuando con ellos. Esto me hiso darme cuenta de la
importancia de la sociabilidad. De acuerdo a Vygotsky y su teoría sociocultural
(2018), el lenguaje se desarrolla a través de las interacciones sociales. Esta
teoría demuestra que los padres deben proveer oportunidades a los niños de
interactuar con otras personas. Ahora estoy convencida que es importante que
los niños estén cerca de hermanos, primos, padres etc. Por ejemplo, los
profesores deberían de aumentar las actividades de grupo y así los niños aumentaran
el aprendizaje para que desarrollen el lenguaje. Personalmente yo aprendí el
inglés con la interacción de mis compañeros y maestros.
Otro
tema de cual yo reflexione fue el cambio del uso del español. Vanessa está motivada a ayudar a estudiantes hispanos a mantener la lengua natal, el
español. Lamentablemente durante los años yo me he dado cuenta que algunas
personas de mi familia están perdiendo su primer idioma porque se acostumbran a
hablar el segundo idioma. Ahora me doy cuenta que la pérdida del español está convirtiéndose en un problema. De acuerdo a Pew Research Center (2017), la
proporción del uso del español entre los Latinos ha disminuido entre la
personas que tienen cinco años y más aunque la población de latinos está creciendo. Tenemos que motivar a los niños a mantener el español porque proveerá
muchas oportunidades en el futuro. Si no los motivamos a hablar el español en
casa, tampoco lo harán en la escuela donde el inglés domina los cursos. Porque
la proporción de Latinos hablando español ha disminuido entre niños de cinco
años, me doy cuenta que los padres no están esforzándose para
que los niños lean, hablen, y practiquen el español en la casa.